Sonic Generations fue para mi un rayo de luz ante toda la bazofia que estaba apareciendo con el erizo azul de protagonista. La versión de sobremesa era una autentica maravilla y así lo dije en mis impresiones sobre el juego.
A pesar de tener la versión mayor del juego, me decidí a comprar la de 3DS por la jugabilidad del Sonic Moderno y, sobre todo, por la maravillosa fase de Mushroom Hill. Y no me arrepiento en absoluto.
La historia es muy simple, es un juego de Sonic, no se puede pedir más. Representa que en la celebración del 20 aniversario de Sonic, un ente malefico empieza a jugar con el tiempo, provocando que los dos Sonics (el del pasado y el del presente) se encuentren y tengan que correr por las fases de varios de sus juegos, cada uno con su propio estilo.
Y digo con su propio estilo porque, aunque Sonic Generations se anunció como “Dos maneras de jugar” en realidad son tres. Tenemos el Sonic Clásico, querido por todos, un juego de plataformas rápido y frenético. Luego tenemos el Sonic Moderno de juegos como Sonic Unleashed. Y el tercer Sonic, el Sonic Moderno de los juegos de DS como Sonic Rush. En las versiones mayores jugamos como el primer Sonic Moderno, y en esta de 3DS, jugamos como el segundo.
La jugabilidad es simple. Como Sonic Clásico simplemente jugamos a un juego de plataformas rápido. Las únicas opciones que tenemos son las de correr, saltar y coger velocidad rodando sobre nosotros mismos. Aunque al avanzar un poco en el juego se nos permitirá hacer también el ataque teledirigido del Sonic Moderno.
Como Sonic Moderno, en cambio, tendremos lo mismo que con el Sonic Clásico pero con algunos añadidos. Para empezar, tenemos el famoso Homing Attack, es decir, salir disparados hacia un elemento concreto que tengamos apuntado. Además, también tendremos el turbo, que nos aumentará la velocidad y hará que arrastremos a nuestros enemigos si pasamos por encima. Esta habilidad va limitada por una barra de energia que irá aumentando al coger anillos o derrotar enemigos.
Si nos centramos en el apartado artistico, el juego destaca por ser increíblemente bonito y por ofrecernos una banda sonora clásica y remodelada.
En el apartado gráfico, vemos unos escenarios detallados y bonitos, siguiendo los esquemas de la saga y de los juegos a los que hacen referencia. A pesar de ello, hay que asumir que gráficamente no es tan potente como lo es su hermano mayor, pero igualmente destaca. La función 3D del juego es cuanto menos curiosa, pero nada recomendable para jugar. El 3D a esa velocidad termina por marear.
Si nos centramos en la música, podremos escuchar unas maravillosas canciones clásicas en las fases que les corresponde, y unos “remix” muy agradables de escuchar en las fases de Sonic Moderno. La verdad es que jugar sin sonido a este juego es todo un delito.
En definitiva, podríamos decir que es un juego totalmente distinto al que hay en las consolas mayores, pero manteniendo la misma esencia: las ganas de mostrar un Sonic todavía con fuerzas y que no todos los juegos lo prostituyen. Esperemos que no tengan que pasar 20 años más para que saquen juegos de esta calidad con el erizo más rápido como protagonista.









3 comentarios
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mina-chan escribió:
15/04/2012 a las 12:27 (UTC 2)
Otro juego para robarte
Quiero ver como marea el 3D xD Las pantallas son las mismas, por eso?
Elendow escribió:
15/04/2012 a las 12:40 (UTC 2)
Algunas si, otras no. Las del Sonic Moderno son todas distintas a las de la versión de sobremesa. Luego hay fases exclusivas de esta versión com la de Mushroom Hill.
mina-chan escribió:
15/04/2012 a las 13:13 (UTC 2)
mola